Estéticas de la Revuelta

La revuelta lo que hizo, fue, contradictoriamente, volver los muros un lugar habitable. Particularmente, Plaza Dignidad (ex Plaza Italia), de algún modo, era una frontera simbólica, por años se utilizó como hito geográfico de referencia: “de Plaza Italia para arriba y de Plaza Italia para abajo”, se decía para graficar la segregación urbana. No es casual entonces, que fuera precisamente este lugar, uno de los hitos de la revuelta que estalló en Chile. En Concepción fue la Plaza de la Independencia, en Valparaíso la Plaza de la Resistencia (ex Plaza Aníbal Pinto), en Temuco la Plaza Caupolicán (ex Plaza Dagoberto Godoy), en Antofagasta la Plaza de la Revolución (ex Plaza Sotomayor). Muros y esquinas que devinieron polos gravitaciones de una ciudad tomada y de un tiempo interrumpido

AKIRA2019, distopía, estallido y revuelta. ParteII

La singularidad arrasa la ciudad, pulverizando el metal y el hormigón al más mínimo contacto con su luz. Todo lo sólido se desvanece en una sublime incandescencia. Este instante absoluto, imagina el fin de la separación de los seres a través de la disolución de Akira, Tetsuo y los niños viejos, en una sola energía.

La Revuelta: Una bomba llamada Pueblo

El asfalto ardiente, los cajeros fundiéndose, el rojo y el verde de los semáforos derritiéndose, se volvieron, parafraseando a Lenin, “en la fiesta de lxs oprimidxs”. La propiedad privada era arrebatada y colectivizada. Era necesario derribar las estructuras de la vieja sociedad para poder crear lo otro, que no tiene nombre previo, pero que es un sentimiento común.

Las tensiones y proyecciones de la revuelta popular de octubre

El poder de la multifacética clase trabajadora no está en el itinerario constitucional, pero puede mediatizarse por él, e ir más allá de él manteniendo un horizonte societal contra la precarización de la vida.

Poesía del Estallido Parte III

A la Raza llegaron versos de toda la comarca para detonar a los espectros de la vieja guardia, lea con calma las estrictas instrucciones para hacer un uso adecuado de los explosivos.

Vejez, revuelta, pandemia: un chasquido feminista

Un chasquido feminista. Y las mujeres viejas, las pobres, las pensionadas de miseria, las abuelas sin acceso a la salud decente, a la dignidad de un trato humano, las que hemos cuidado toda la vida porque nos enseñaron que ese era el lugar que nos correspondía por naturaleza, ahora quedamos a expensas de las erráticas e injustas decisiones de un estado terrorista que ayer no más abusaba, reprimía, violentaba, detenía, golpeaba, sometía al movimiento social.